En una carrera tremendamente accidentada, con tres banderas rojas a lo largo de su desarrollo, Max Verstappen se hacía con su segunda victoria de la temporada, demostrando de nuevo la manifiesta superioridad de su Red Bull con respecto a sus adversarios.
A pesar de perder la ventaja de su pole al inicio de carrera, viéndose superado por los Mercedes de Russell y Hamilton, el neerlandés no perdió su concentración y, en menos de doce vueltas, conseguía tomar el liderato que no abandonaría ya, a pesar de las múltiples incidencias y circunstancias registradas, hasta pasar bajo la bandera a cuadros.
Este nuevo triunfo tan solo registró un momento de incertidumbre cuando en unas imágenes, rápidamente difundidas por los medios, se apreció que en la segunda salida las ruedas de su monoplaza se situaban por delante de la línea amarilla que marca la posición en parrilla, aunque los comisarios no abrieron investigación alguna ya que el reglamento establece claramente que esta línea es tan solo una guía para los pilotos, siendo la franja blanca la que realmente determina su correcta posición en parrilla, sobre la que, en este caso, se ubicaban las ruedas delanteras del neerlandés.
Sergio Pérez confirmaba las enormes prestaciones del
Red Bull, ya que partiendo desde la última posición de carrera, ...
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